martes, 27 de enero de 2015

William Shakespeare


El escritor más famoso en lengua inglesa de todos los tiempos



William Shakespeare es considerado el escritor más célebre en lengua inglesa y, junto con Miguel de Cervantes, de la literatura universal. Elogiado, leído y citado durante siglos, resulta importante que retengamos en nuestra memoria algunos datos básicos sobre su vida y obra, que reseñamos.

El Bardo de Avon

William Shakespeare nació en Stratfort-upon-Avon -un pequeño pueblo inglés ubicado unas 35 millas al sur de Birmingham- el 23 de abril de 1564, donde murió el mismo día de 1616.

Estuvo casado con Anne Hathaway, unos años mayor, con quien tuvo 3 hijas y un hijo. No tuvo nietos.

A los veintitantos años se trasladó a Londres, donde comenzó su carrera como actor y dramaturgo. Luego llegaría a ser incluso empresario del teatro, como copropietario de la compañía conocida inicialmente como Lord Chamberlain's Men, que se convertiría en la más prestigiosa de la época, al punto de conseguir el patrocinio del rey y pasar a llamarse The King's Men.

Pocos años antes de su muerte regresó a su pueblo natal, donde falleció a los 52 años.

La polémica sobre la vida y obra de William Shakespeare

Dado que hay muy pocos documentos que reseñen la vida de este famoso dramaturgo, existe toda una discusión sobre determinados aspectos tanto de su vida privada como acerca de la autoría de sus obras. Así, se discute si amaba o despreciaba a quien fue su esposa durante toda su vida adulta, si tuvo relaciones homosexuales (por el contenido de determinados versos en sus obras), o si era católico (en una época en la que la religión oficial -y única permitida- era la anglicana).

Pero tal vez la mayor polémica se centra en torno a si realmente fue el autor de las obras que se le atribuyen. Quienes lo dudan, se apoyan en el argumento de que hacía falta una mayor educación y erudición que la que podía haber adquirido este hijo de un comerciante de pueblo para escribir tan monumentales obras.

Este sector de la crítica, surgida en el siglo XVIII, atribuye sus obras a personajes ilustres como Sir Francis Bacon, Edward de Vere (Conde de Oxford) o Christopher Marlowe. Sin embargo, tampoco existen pruebas fehacientes de que tales afirmaciones sean ciertas.

La obra de William Shakespeare

William Shakespeare escribió numerosas obras de teatro y poemas. La mayoría de las primeras (36 en total) fueron publicadas varios años después de su muerte, en un compendio conocido como el First Folio, que las divide en dramas, comedias y obras históricas. Dentro de ellas, destacan:

  • Hamlet, sobre las tribulaciones de este joven príncipe de Dinamarca a raíz del asesinato de su padre por parte de su tío. Es famosísima la frase “ser o no ser, he ahí el dilema”, del Acto III, escena 1.
  • Romeo y Julieta, sobre el amor de dos adolescentes pertenencientes a dos familias rivales de la Gerona del renacimiento, los Montesco y los Capuleto.
  • Otelo, el drama de un militar moro al servicio de Venecia, que sucumbe a los celos y asesina a su esposa, azuzado por el cruel Yago.
  • Macbeth, cuya ambición desmedida por convertirse en Rey de Escocia lo lleva a la infelicidad y la muerte.
  • El sueño de una noche de verano, comedia en la que intervienen tanto humanos como personajes mitológicos, y que se desarrolla alrededor de la boda entre Hipólita y Teseo.
  • Ricardo III, una de las 8 obras históricas, sobre reyes ingleses. Es famosa la frase “un caballo, un caballo. Mi reino por un caballo”, de la escena IV, acto 5º.

Adicionalmente, William Shakespeare escribió poesía. Resaltan sus 154 sonetos, además de su Venus y Adonis y La violación de Lucrecia.

El estilo característico de William Shakespeare

Aunque existe prácticamente toda una teoría literaria en torno a la dramaturgia y lírica de William Shakespeare, si fuésemos a resumir sus características principales habría que resaltar, en primer lugar, un impresionante poder de síntesis, aunado a un uso exquisito, extenso y a la vez preciso del idioma, que muchas veces lo hace difícil de entender, incluso para los angloparlantes.

En segundo lugar, la ausencia de un juicio de valor por parte del autor a las conductas y actitudes de sus personajes, lo que es poco usual en las obras de su época.

Estos protagonistas se encierran en sí mismos, convirtiéndose en personificaciones de sus virtudes, defectos y obsesiones y abstrayéndose de la realidad que los rodea.

La difusión de las obras de William Shakespeare

No sólo su obra ha sido ampliamente traducida a casi todos los idiomas, y representada en el teatro a lo largo de estos siglos, sino que también se han hecho innumerables películas (unas 250, desde La fierecilla domada en 1929, hasta Coriolano en 2011) y ha sido la inspiración para óperas de gran calado, como el Macbeth de Verdi o el Otelo de Rossini.

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